miércoles, 20 de julio de 2011

Hoy –no sé en que estaría pensando- voy a hablar de las guindas, las cerezas y las picotas. Su origen y sus diferencias.  Además de un gran dilema: ¿dónde se producen las mejores?


Guindas: fruto del guindo (Prunus cerasus). Los cerezos comunes cultivados en la actualidad se consiguieron a partir de este árbol. Son los frutos que las personas de mi edad recordarán colgando de sus orejas cual pendientes. Un recuerdo imborrable de la infancia y de la llegada del calor. Su uso en la actualidad se limita, fundamentalmente, a la fabricación de aguardientes, confitería, pastelería, etc.



En realidad las guindas son las cerezas más auténticas. Poco parecidas a las actuales variedades producto de años de selección y cultivo desarrollado.

Estos árboles ya eran conocidos por los griegos en el 300 a. C., también eran populares entre los persas y romanos, quienes los introdujeron en Gran Bretaña mucho antes del siglo I. Su cultivo se popularizó en tiempos de Enrique VIII.




Cerezas: fruto del cerezo (Prunus avium y Prunus cerasus). Ambos origen de los cultivos comerciales actuales.
El origen de este cultivo parece provenir de la antigua colonia griega de Kerasos (a la que muy posiblemente dio nombre), ubicada en la costa del Mar Negro. Las cerezas constituían un cultivo local muy importante, hasta que Lúculo, general romano que comandaba las tropas romanas en la guerra contra Mitrídates VI del Ponto, encuentra este cultivo y lo lleva a Roma, haciéndose muy popular por todo el Imperio. La antigua ciudad de Kerasos es la actual Giresun, cercana a Trebisonda. (Wikipedia)

Las denominadas “picotas” son una variedad de las cerezas. El motivo de que no tengan rabo (pedúnculo) es debido a su modo de maduración. Se secan al madurar por la unión al fruto, así al recogerlas se desprende solo la “picota”. En el resto de variedades se seca la unión con la rama y se desprende de esta forma junto con el fruto.

¿Cuales son las mejores cerezas de España?
He aquí el gran dilema. Sin duda, la mayoria, pensaría que son las del Valle del  Jerte. Es incuestionable que son magníficas, pero existen otras zonas de España donde se producen cerezas de igual o mayor categoría que éstas:



LEON:    Cerezas del Bierzo.  Muy distintas a las habitualmente consumidas en toda España. Estas cerezas se utilizan principalmente a la elaboración de licores. Cacabelos es uno de los pueblos donde se producen y tienen más fama. Su color entre amarillo con tonos rojizos las hace inconfundibles. Es un fruto con unas tonalidades tornasoladas precioso.

Son muy dulces y carnosas. Cuando las probe la primera vez me sorprendieron gratamente.

Suelen hacer licores de aguardiente introduciendo algunas cerezas en la botella. Como me gusta el orujo, ni que decir tiene, que me encantó. Si pruebas una de las cerezas maceradas la sensación es única.


EXTREMADURA:  Valle del Jerte. Las más conocidas y afamadas. Una zona dedicada casi exclusivamente a su cultivo y desarrollo de variedades. Muy buenas. Las mejores “picotas”.

Por su clima y el cuidado que en esta zona se ha tenido en el desarrollo de distintas variedades, es sin duda, un ejemplo a seguir. El Valle del Jerte ha encontrado una forma de compaginar su desarrollo económico y el turismo de naturaleza. Cada año miles de turistas visitan el valle para ver sus cerezos en flor. Sin duda un espectáculo.

ARAGON: Comarcas de Valdejalón, Calatayud, eje Daroca-Calamocha.  En la comarca de Valdejalón, dicen que las mejores cerezas del mundo son las suyas. Sin desmerecer otras zonas de Aragón donde se producen excelentes cerezas.
En esta comarca se cultivan cerezos desde siempre. Sus cerezas nada tienen que envidiar a las del Valle del Jerte. En muchos pueblos de Aragón existen eventos y fiestas dedicados a este maravilloso fruto.
Las primeras cerezas de la temporada se recogen en Aragón y esto hace que su precio sea elevado, una ventaja económica frente a sus competidores.
El Frasno, campos de cerezos.

Menos conocidas que las del Jerte, es debido a la poca promoción a nivel nacional de sus virtudes y calidad. Muchos de nosotros comeremos cerezas todo el verano sin saber que muchas de ellas son de Aragón. Que, por si no lo sabéis, es el primer productor nacional.
He de decir que en muchos lugares de España se cultivan cerezas: Cataluña, Alicante,  Castellón, etc.
Yo particularmente me inclino, sin duda alguna, por unos frutos que producen en la Almunia. Duros, dulces, maduros y con un sabor especial. Cuestión de gustos.

Además de sus valores gastronómicos, también tiene otros:  despertar la líbido con sus colores, formas y semejanzas con algunas partes femeninas. Basta imaginar los labios de una hermosa mujer entreabiertos, esperando recoger el fruto de su amante, brillante, turgente y mojado.

Os dejo un pequeño relato inspirado por esta maravillosa fruta:

“Cecilia, subida en una pequeña escalera de madera, recogía en su delantal las primeras cerezas de la temporada. Su corto vestido, al elevar los brazos para recoger los frutos, dejaba adivinar sus nalgas maduras.
Con el cesto de mimbre en las manos, él, esperaba impaciente la complicidad del Cierzo, tarde o temprano aquel deseado tesoro aparecería ante sus ojos. Cuando Cecilia se inclinaba para dejar caer los frutos en el cesto, con mirada lasciva, no evitaba dejar al descubierto el encanto de su escote. Lo suficiente para que, él, observara el principio de las cerezas que coronaban sus pechos. Distraído y muy nervioso, hizo caer a Cecilia de la escalera. Como pudo, la recogió en sus brazos y ambos rodaron sobre el suelo. Cubiertos de hermosas cerezas, él comenzó a recogerlas una por una. Cecilia abrió sus muslos para facilitar su labor y comenzó a desabrochar su camisa ofreciéndole una cosecha muy particular. Al sentir el calor del sol y la suavidad de su piel... no tuvo dudas: esas eran las mejores cerezas del mundo."




Y para terminar un poco de música alusiva. Un vídeo grabado para homenajear a las cerezas de “MILAGRO” sin duda de las mejores.

 UMMMMMMMMMMMM

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