domingo, 11 de noviembre de 2012

LOS STONES

The Rolling Stones

Este tema de 1973, del single Angie, que ya era una de mis canciones favoritas, ahora siempre me recordará a alguien. Que jovenzuelos estaban los Rolling en este vídeo oficial de la promoción. Una delicia escuchar los acordes de guitarra tan característicos de los años 70.
y esta para ir al infierno directamente....acompañado por supuesto,
Sympathy for The Devil

Incomparables....inimitables....únicos, hasta la muerte.

La leyenda de El Rey Niño y la Cruz del Reto

El rey niño


Hacia 1109, el belicoso Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, se esposa con Doña Urraca, reina de Castilla. Como era habitual, fue un matrimonio de conveniencia y ellos nunca se llevaron bien: ninguno de los dos cedió poder y territorio al otro y continuaron reinando en sus respectivos territorios.
Ella, una mujer de recio carácter, tenía un hijo de su matrimonio previo con Raimundo de Borgoña de nombre Alfonso que, en principio, heredaría el reino de su madre. Y claro, para Alfonso el Batallador el niño representaba un obstáculo para hacerse con el reino castellano así que hostigó a su esposa que huyó con el crío ayudada por algunos nobles afines.
El niño es trasladado a la ciudad de Ávila ya que sus dirigentes, encabezados por Blasco Jimeno, son partidarios de que Castilla siguiera siendo independiente y no se anexionase al reino de Aragón.
El padrastro aragonés llega a Ávila con fines poco “paternales”, deseando apoderarse del crío que tantos quebraderos de cabeza le está ocasionando y pide que se lo entreguen, que el será su tutor pero, la respuesta desde dentro de la muralla es que ni hablar, que el Niño Rey se queda en Ávila.
Quizás como maniobra dilatoria o porque realmente le surge la duda de si realmente está allí y sigue vivo, el rey pide que se lo muestren y los habitantes de la ciudad se lo enseñan por encima de las almenas de la muralla.
Estaba demasiado lejos para poder reconocerlo así que Alfonso I solicita unos rehenes para garantizar su seguridad al acercarse a la muralla. Por la Puerta de la Malaventura salen setenta caballeros que son apresados mientras que el rey se acerca al Cimorro de la Catedral para apreciar como, efectivamente, aquel era su hijastro y estaba vivo.
Como el asalto a la ciudad es imposible, decide retirarse de Ávila pero, en un acto de gran crueldad, hace sumergir en grandes ollas de aceite hirviendo a los apresados. Aquel lugar pasó a denominarse y aún sigue nombrándose así, Las Hervencias, al norte de la ciudad.
Fue grande el dolor que provocó semejante acción y los caballeros abulenses “ovieron gran dolor i plañían e mesaban sus barbas e cabelleras”. No podían enfrentarse a aquel ejército en campo abierto así que envían al más valeroso de lo suyos, a Blasco Jimeno y a su escudero que partieron tras el monarca y su séquito que se dirigían a Zamora. Les dieron alcance en un llano entre Fontiveros y Cantiveros. Allí el hidalgo le retó a duelo, diciéndole que era “malo, alevoso y perjuro” pero el rey, indignado, mandó a los lanceros y saeteros acribillarles y descuartizar sus cuerpos. El Concejo de Ávila, orgulloso de su conciudadano, mandó erigir allí una cruz que aún se conserva y que recibe el nombre de La Cruz del Reto.
Blasco Jimeno reta al rey delante de todo su séquito.Blasco Jimeno es lanceado y su escudero, a pesar de huir, es alcanzado
Blasco Jimeno reta al rey delante de todo su séquito
Blasco Jimeno es lanceado y su escudero, a pesar de huir, es alcanzado





EL PALO DEL MORO

Para comenzar esta nueva serie de "mitos y leyendas" de España, por razones personales, la primera reseña será esta historia de amor imposible en los lejanos tiempos de convivencia entre "moros y cristianos".

El Palo del Moro



Dicen que conserva La Almunia desde remotos tiempos la tradición de este nombre y mantiene su leyenda en la memoria como los antiguos bardos las hazañas de sus héroes.

En un punto de imposible acceso en lo más alto de enorme acantilado, en lo más alto de la montaña que sombrea el angosto valle de Almadek, aparece una viga de pino, que en sentido normal a la roca donde se apoya, avanza como lanzándose al abismo y que allí puso en lejanos tiempos la mano del hombre.

No se adivina con qué objeto practicaron tan extraño como peligroso trabajo; quizá pudo ser simplemente un alarde de arrojo venciendo el peligro que tamaña empresa ofrecía y las dificultades para su colocación en tan medroso punto: quién sabe si pudo ser la idea de dejar allí un recuerdo de tal manifestación a las generaciones venideras, como alarde de constancia, fuerza de voluntad y atrevimiento de aquella raza al vencer las dificultades que los trabajos de apertura del canal debieron presentar en tan difícil y agreste sitio.

El pueblo, cuya imaginación es inagotable para forjar leyendas de aquellos hechos que no alcanza a explicarse, forjó también la del Palo del Moro, y cuentan que así se llama por el hecho siguiente:

Allá por los tiempos de la invasión árabe en España, había en las huestes conquistadoras por esta comarca, un bizarro y apuesto doncel, cuya fama en las guerreras empresas corría de boca en boca; de carácter sentimental, noble y generoso con los vencidos, su fiera bravura en los combates contrastaba con el amor que profesaba a las hermosas cristianas, con preferencia a las bellas moras.

Dicen que estaba prendado locamente de una noble joven y agraciada doncella cristiana, y que con enamorada solicitud la requería de amores que ella esquivaba. Muchas veces después de los combates, se presentaba rendido de amor a ofrecerle los trofeos conquistados al enemigo, que la cristiana rechazaba con delicadas razones, que encendieron más y más cada día la amorosa pasión de aquel corazón templado al calor de las ardientes arenas del desierto.

Un día que la gentil cristiana del vencido pueblo forzosamente se veía obligada a escuchar los galanteos del vencedor soldado, le preguntó con amable acento, sin más alcance que alabar su bizarría, que si su esforzado brazo sería capaz de clavar su lanza en el alto acantilado del valle de Almadek.Cierta esperanza hizo concebir al árabe la indicación de la dama.

Al siguiente día contemplaban las gentes de la comarca el arma victoriosa clavada en una hendidura de la montaña, lanzando destellos su acerada punta herida por los rayos del sol que alumbraba el valle. A su pie vieron también el cuerpo inerte de aquel enamorado doncel, víctima de su temerario arrojo.

Desde entonces dieron en llamar así al angosto valle, al pie de cuyo acantilado se apoya la acequia de Michén.
                                                                                               Fuente: www.godina.es, L.Rios
     
Es posible que el caballero enamorado aún siga esperando el favor de su amada, que siga vagando a caballo del viento por los valles y cerros de Valdejalón, hasta que se cure la herida. Quizás alguien tendrá que emular su valor y sacar "el palo del moro" del lugar donde se encuentra. Solo se necesita un motivo tan potente como el dolor de corazón.


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